#REPORTAJE La UCAB presentó programa de emergencia humanitaria a partir de los estudios de la pobreza de ENCOVI

Leyenda de Foto: Anitza Freites, coordinadora de la Encovi en la presentación en el aula magna / FOTO: Manuel Sardá

28 de febrero de 2019

Actuar de inmediato para revertir la pobreza. Esa es la premisa con la que, a 30 años del llamado “Caracazo” o estallido social de 1989, este 27 de febrero la Universidad Católica Andrés Bello llevó a cabo el foro “ENCOVI y Plan País. Reconstrucción Social de Venezuela”, en el cual los representantes del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB presentaron algunos indicadores destacados de la Encuesta de Condiciones de Vida 2018 y dieron a conocer detalles del programa de emergencia que proponen -en el marco del Plan País anunciado por el parlamento- para atender a la población más vulnerable.

El evento, realizado en el Aula Magna de la universidad, estuvo encabezado por el rector, Francisco José Virtuoso; el diputado, Juan Andrés Mejía; la coordinadora de la ENCOVI, Anitza Freitez; y el sociólogo e investigador, Luis Pedro España.

Durante la apertura del foro, Francisco Virtuoso indicó que es urgente “crear condiciones sociales adecuadas para las grandes mayorías del pueblo venezolano, que hoy está sumido en condiciones de emergencia humanitaria”. Señaló que proyectos como la ENCOVI son un ejemplo del esfuerzo de la academia por “investigar a profundidad el drama social que padecemos”.

“Queremos brindar desde los datos y aprendizajes de ENCOVI aquellos elementos estructurales que nos permitan enfocar adecuadamente los esfuerzos de la ayuda humanitaria, los programas de protección social y los lineamientos de política social a largo plazo”, dijo el sacerdote jesuita.

En ese sentido, la directora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB y coordinadora de la ENCOVI, Anitza Freitez, afirmó que los resultados más recientes de la encuesta confirman la profundización del deterioro social.

Advirtió que “en los últimos tres años la pobreza multidimensional creció 10 puntos y en 2018 alcanzó a la mitad de los hogares (51%), mientras 80% de los hogares presenta riesgo de inseguridad alimentaria, debido a que 90% de la población no tiene ingresos suficientes para comprar alimentos”.

Comentó,además, que se ha producido un incremento en la mortalidad infantil y una reducción de la esperanza de vida al nacer.

“Nuestros estudios estiman que entre 2017 y 2019 el volumen de muertes infantiles a causa de la crisis alcanzará 20.000 fallecimientos en menores de un año. Venezuela también perdió 3,5 años en la esperanza de vida al nacer, algo asociado a las condiciones de desarrollo y bienestar de la población. Solamente los países de la federación rusa durante la crisis de disolución de la Unión Soviética  o Camboya luego de la guerra tuvieron una situación similar, lo que indica cuan grave es la situación”.

Freitez  sostuvo que cualquier plan de atención debe focalizarse adecuadamente para atender a los sectores más urgidos.   Puso como ejemplo la pobreza, que se está haciendo más amplia y severa dependiendo de la región del país. Indicó que mientras en la Gran Caracas el 33,8% de la población es pobre (399 mil hogares) en ciudades pequeñas esta situación alcanza al 75% de los habitantes (más de un millón de hogares).

“Hay que municipalizar los programas sociales para poder llegar en cada región a quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad social, es decir, a los que están expuestos a mayores riesgos en su bienestar por falta de respuesta del Estado”.

Del apoyo monetario focalizado a la alimentación escolar: algunas prioridades

Para hacer frente a estos duros indicadores, los investigadores de la Universidad Católica Andrés Bello propusieron un programa de acción -que será incluido dentro del Plan País del parlamento- cuya primera fase, llamada de emergencia, está concebida para desarrollarse durante un lapso de nueve meses a un año y va dirigida especialmente a atender a los sectores más vulnerables.

Según explicó Luis Pedro España, el plan contempla otorgar un subsidio monetario directo a 51% de la población durante tres meses (unos 3,9 millones de hogares) para garantizar su acceso a alimentos y medicinas.

Apuntó que la ayuda estaría focalizada geográficamente. Es decir, la recibirían 75% de los hogares de las ciudades pequeñas, 46,3% de los hogares de las ciudades medianas y 40,6% de los hogares de las ciudades medianas.

“La idea es otorgar el subsidio por unos 90 días, para luego reducir la entrega de este apoyo a 30% de la población a medida que la economía se vaya reactivando”.

Otra estrategia es la activación de un programa de alimentación escolar para atraer y retener a los niños y adolescentes en el sistema educativo, el cual alcanzaría a unos 2 millones de infantes y a unos 586 mil adolescentes de hogares pobres.

El plan también incluye la atención médica y nutricional a unos 800 mil niños menores de cinco años y unas 232 mil mujeres embarazadas en riesgo o situación de desnutrición, utilizando la escuela como centro de política social comunitaria y, también, en función de la distribución geográfica de la población más pobre.

Durante la fase de emergencia, el plan propone generar 981 mil empleos y otorgar pensiones universales a 633 mil adultos mayores que, actualmente, están fuera de la seguridad social.

Luis Pedro España estima que el costo de este programa estaría ubicado en unos 8.000 millones de dólares, monto que podría conseguirse a través de financiamiento internacional.

“Nosotros como académicos estudiamos la pobreza para enfrentarla y superarla. Pero para resolver esta crisis no solo se necesita conocer sus  dimensiones. También hace falta voluntad política y hoy por primera vez creemos que, con el Plan País, hay voluntad política para lograr un cambio que permita a la sociedad venezolana recuperar la cotidianidad y superar la tragedia”.

El diputado Juan Andrés Mejía, presidente de la comisión que promueve el Plan País, celebró el aporte de la UCAB a través de la ENCOVI y ratificó el compromiso de la Asamblea Nacional de poner en marcha el proyecto, en consenso con otros sectores políticos y productivos.

“A 30 años del Caracazo, los problemas sociales se han profundizado. Venezuela es como un paciente que prácticamente está a punto de fallecer, por lo que nuestro primer trabajo debe ser atenderlo, salvarle la vida. Por eso la primera fase del Plan País está enfocada en los sectores más vulnerables. No solo nos estamos preparando para el cese de la usurpación sino que estamos trabajando para mejorar la situación de la gente”.

Tomado de El Ucabista

Fotos: Manuel Sardá

Concejales de Maracaibo SE VOLVIERON LOCOS Aumentan Impuestos en una ciudad destruida por su Alcalde @Willy_Casanova

concejales de maracaibo 2019

Concejales fijaron impuestos en 15 petros como base: Bs.S 570.000 en promedio

Cámara Municipal de Maracaibo, conformada en su totalidad por ediles socialistas, reformó el 27 de diciembre pasado la ordenanza de Licencia e Impuesto a las actividades económicas comerciales, industriales, de servicio y de índole similar.

 

La recaudación tributaria de Maracaibo no se escapó de la hiperinflación y de las medidas económicas del Gobierno. A finales de enero, los contribuyentes de la ciudad deberán empezar a cancelar sus actividades económicas anclados al petro y con un incremento incuantificable.

La Cámara Municipal de Maracaibo, presidida por Jessica Gascón, y conformada en su totalidad por ediles socialistas, reformó en la última sesión de 2018 la Ordenanza de Licencia e Impuesto a las actividades económicas comerciales, industriales, de servicio y de índole similar, vigente desde 2013.

Los últimos de cada mes, los comerciantes pagarán la alícuota base de impuestos fijada por la Cámara Municipal en 15 petros, lo que representa un aumento exorbitante en relación con el monto establecido en la ordenanza aprobada en hace poco más de 5 años, que establecía como retribución las 6 unidades tributarias (U.T.) para todas las actividades económicas y se cancelaba de forma trimestral.

El último monto de la UT del año pasado fue de 17 bolívares soberanos. Los tributarios solo cumplían, hasta finales de 2018, con Bs. S 102.

“El impuesto anterior no representaba nada. En esa ordenanza se establecía una alícuota que quedó en 0,000 tras las reconversiones monetarias (…) Estamos en un periodo económico especial producto de la guerra económica y la hiperinflación. Esto es para que el municipio tenga mayor cantidad de inversión de sus recursos”, explicó el primer vicepresidente de la Cámara Municipal, José Sierra.

En la resolución, aprobada por la Cámara el 27 de diciembre de 2018, los concejales coincidieron en que la recaudación tributaria es la prioridad para la ciudad, y acordaron que los impuestos se pagarían con base en el valor del petro ese día.

Sin un respaldo constitucional ni aceptación comercial, hoy la criptomoneda se cotiza en 38.195,07 bolívares soberanos y aumenta cada día. Si el tributario cancelara este 3 de enero los 15 petros correspondientes y legalmente establecidos, el monto total sería de Bs. S 572.926,05. Y el último día del mes el valor será más alto. En dólares, a la tasa premedio del paralelo actual, serían unos 750.

“La primera intención es garantizar los ingresos justos al municipio para solventar el tema del alumbrado público, el asfaltado, la recolección de la basura, y el transporte público (…) Tenemos que ajustar a la ciudad a la realidad del país en el marco del plan Maracaibo Renace”, comentó Sierra.

El concejal precisó que la Alcaldía prevé un aumento de ingresos de más de 500 mil % en comparación al año anterior.

“Del 100 % de los contribuyentes, solo pagan cerca de 20, es la realidad. Pero tenemos previsto que si ellos continúan así, veremos un incremento significativo en los ingresos. Ya era necesario que esta reforma se hiciera”, dijo.

Actividades económicas

El representante de la Cámara enfatizó que en la nueva ordenanza se desglosaron todas las actividades económicas, de mayor a menor escala.

En 2013, se comprimieron en 35 grupos. En esta oportunidad, incluyeron más de 200 ocupaciones específicas, incluyendo el comercio informal.

“Lo mínimo tributable son 15 petros, es la base imponible oficial. De acuerdo con la clasificación económica que se realice, hay una alícuota establecida para cada sector y cada actividad (…) Tras varias consultas logramos hacer una ordenanza lo más justa posible, tanto para los que van a tributar como para los ingresos del municipio, que se reinvertirán a la calidad de vida de los ciudadanos”, precisó Sierra.

Especificó que el monto imputable son las ganancias. “Esto no es un impuesto de confiscaciones tampoco”, dijo, al tiempo que resaltó que las tablas las maneja el Servicio Desconcentrado Municipal de Administración Tributaria (Sedemat).

El concejal señaló que los impuestos para los comerciantes informales es “unacuota mínima” establecida en la ordenanza.

“Ellos no tendrán dificultad para cancelarla. Nadie debe tener miedo, a nadie se le va a atropellar, a quitar su derecho al emprendimiento, lo que queremos es que responsablemente demos un paso al frente juntos para construir la Maracaibo que todos queremos. Una ciudad para la vida, una ciudad modelo, que la veremos a partir de estos nuevos ingresos“, puntualizó.

Fuente Versionfinal.com.ve

#OPINIÓN Sociólogo Ender Arenas: La crisis del país vivida por mi perro @RojasYArenas

Se llama Rufus, es un Shar Pei, llegó a mi casa en  abril de 2011, todavía el país vivía la euforia de los altos precios del petróleo y Chávez todavía era presidente y se hacía llamar por los suyos “El Eterno”. Entonces Rufus vivía, como muchos, cómodamente de los precios del petróleo y del ingreso que, en aquellos años antes de la explosión de la crisis, tenía mi mujer y el mío un poco más modesto pero que nos alcanzaba para darnos ciertos gustos, uno de ellos, era comprarle, a Rufus, en el exterior una bolsa de Acana, una marca canadiense de comida para perros.

Debo aclarar que “Acana” está elaborada con carnes selectas de sus propias granjas: una tasa de esa bolsa de comida contiene carnes, aves, huevos y muy pocos vegetales. Caramba, como gozaba Rufus de esa comida, la devoraba en cuestión de segundos.

Sin darnos cuenta nosotros, pero Rufus, sí que lo notaba, las cosas empezaron a cambiar y de Acana derivamos, a las también muy buenas Dog Chow o Pedigree, pero más baratas. Eso fue a finales del 2012 y comienzo de 2013, una etapa del país que parecía llegar a su fin y Chávez también, el presidente murió y Rufus, lloraba, no por él (que sabe un perro de presidentes muertos) sino porque en ese preciso momento su menú sufrió un cambio profundo que a él le produjo una diarrea y vómitos a diarios por varias semanas. Habíamos cambiado hacia las más baratas de las marcas, primero fue Centinela hasta caer en lo más bajo: a la incomible SuperCan que compraba al detal en bolsitas de a kilo en el mercado Periférico de La Limpia

Rufus, cambió de ánimo, deprimido y rabioso al mismo tiempo hizo varios intentos de morderme y en venganza me destrozó dos pares de zapatos, los únicos Rossi que me quedaban de la bonanza salarial del profesorado universitario y me destrozó dos bluyines y un saco azul con el que hice mi debut en un programa de televisión.

Pero, Rufus, al que quiero como si fuera un hijo no sabía lo que le esperaba todavía. El no sabía que no habíamos tocado fondo (los perros tampoco tienen porque entender los vaivenes de una crisis que por demás todos hemos llamado humanitaria, como si fuéramos los humanos los únicos que la sufrimos). El país siguió empeorando, se ha hecho irreconocible durante toda la administración Maduro (¿administración dije?). Del país que éramos ya no hay sino un lejano recuerdo nostálgico.

Tengo que decirles que Rufus es sumamente inteligente, si puede decirse eso de un animal, y a lo mejor no es que lo entendió pero cuando ni siquiera pude conseguirles el SuperCan y tuve que darle cascaras de papas y de pepinos con sus semillas, creo que me lo agradeció, pues no soportaba la SuperCan y a lo mejor no era que le supiera mal, sino que no soportaba haber caído tan bajo.

Ahora ya no puedo darle las cascaras de hortalizas y tubérculos, como ustedes, saben su precio se fue a la nubes.

Rufus se ha enfermado y temo que incluso no llegue a darnos el “Feliz año nuevo”, Esta flaco, flaquito. Se le ve el costillar, vomita a diario, tiene un parpado caído y cojea de la pata trasera derecha. Creo que le ha caído mal el mango…..yo estoy desesperado. Estoy a punto de perder a uno de mis mejores amigos, sino el mejor.

@RojasyArenas

#Regionales #Lecheria Alcalde @ManuelFerreiraG Pide a Concejales Aprueben Créditos Adicionales

Más de 12 millones de Bolívares Soberanos pidió el Ejecutivo Local para beneficiar a los empleados públicos incluyendo un bono 

Solicitó a la cámara municipal de Lechería aprobar créditos adicionales enviados para pago de salario de trabajadores

El Alcalde de Lechería, Manuel Ferreira, informó que solicitó al Concejo municipal la aprobación de dos créditos adicionales con la finalidad de pagar los sueldos de los trabajadores así como las pensiones y jubilaciones de la última quincena del año 2018.

Ferreira explicó que “enviamos dos solicitudes de créditos adicionales a la cámara municipal, uno por un millón setenta y ocho mil ciento cuarenta con noventa y seis sentimos (Bs 1.078.140,96) para la policía municipal y el segundo por once millones veintidós mil ochocientos treinta y seis (Bs 11.022.836,00) para los trabajadores de la Alcaldía, el concejo municipal y demás institutos autónomos, para el pago de los sueldos y salarios de nuestros empleados publicos, así como de nuestros jubilados y pensionados”

En ese sentido, el Ejecutivo municipal de la localidad turística El Morro Licenciado Diego Bautista Urbaneja, detalló que se encuentra en superávit por lo cual “hemos incluido un bono de fin de año para los trabajadores, por lo cual esperamos que los ediles sesionen de manera extraordinaria para permitir que los trabajadores puedan terminar de pasar tranquilos las fechas decembrinas”.

El Alcalde Manuel Ferreira anunció que además se encuentran desplegados en la rescate del alumbrado público del municipio, donde destacó el logro de la restitución del servicio electro en el sector Casco Central.

NP

 

¿Quién Se Queda Aquí? Por @LuisVicenteLeon

Luis Vicente León

Luis Vicente León.- Esta crisis es quizás la peor de nuestra historia. No sólo por la magnitud del deterioro, que ya es bastante, sino porque esta ocurriendo sin necesidad. Es una crisis inducida, por la ideología, por la ignorancia o por las dos, el resultado es igual. Ver la situación en la que se encuentra el país da rabia, frustración, asombro, miedo, pero sobre todo, mucha tristeza.

Venezuela sin medicinas. Con la infraestructura en el piso. Con la inflación más alta del mundo. Sin billetes ni monedas para pagar. Con escasez galopante. Mendigando una caja de comida del gobierno que puede o no puede llegar y de la que dependen familias completas que no pueden protestar a riesgo de perder lo que les dan.

Y entonces entiendes a los que se fueron y a los que se van. Primero lo hicieron muchos de los que más tenían. Llevaron sus familias y patrimonios lejos para protegerlos de lo que temían que pasaría y pasó. La pulverización del valor de sus inversiones en Venezuela.

Después se fueron muchos de los más educados y formados. El país se les volvió hostil y cavernícola. Su desarrollo profesional estaba comprometido. Mientras la tecnología, la ciencia, la medicina, la educación avanzaba en el mundo a pasos agigantados, en un mundo globalizado, su país retrocedía hacia una primitivización inimaginable en el siglo XXI. En un focus group nos decían:  “Venezuela es Macondo. Y Macondo es bello y sabroso, pero ahí no se puede vivir”. Se fueron entonces los doctores más preparados…y los más jóvenes. Los ingenieros más audaces…y los más jóvenes. Se fueron los economistas más internacionales…y los más jóvenes, los administradores, los periodistas, los músicos (incluyendo los cuatristas), siempre los más dispuestos a asumir riesgos…y los más jóvenes.

Y entonces comenzó lo que tenía que comenzar. Se están yendo los demás. Los que no tienen patrimonio que perder, pero si familias que mantener, en el medio de una hiperinflación espantosa que no saben como enfrentar ni entender. Es María sin compañía. Es Richard para Panamá. Es Linda para Madrid, Juan para Bogotá, Francisquito para Quito y Johnny para donde lo deje el autobús rumbo a Lima.

Y las despedidas de cada día ponen esa tristeza en el alma y en el corazón de la población que se queda y la que se va y deja el país más prometedor de América Latina, convertido en fabricas moribundas, constructoras en terapia intensiva, medios de comunicación con bombonas de oxígeno, colegios sin maestros, universidades sin  PhD’s, ni internet, hospitales sin especialistas, teatros sin artistas…pueblos, calles y casas muertas.

Y ¿saben qué? Que nadie puede parar este desangre con discursitos, amenazas, prohibiciones, ni mensajitos de autoayuda.  Sólo logrando que la población entienda el reto: participar en todos los tableros para defender el regreso a la racionalidad económica y a la democracia real. Unirnos alrededor de un ideal y de un sueño y articularnos para lograrlo. Sólo así podremos poner el torniquete, operar, coser la herida y volver a empezar. ¿Qué cuál es la palabra mágica? La de siempre:  Unión, y todo aquello y aquellos que la estimulen serán la llave del éxito…y viceversa.

@luisvicenteleon

Nota del Editor: Este artículo es del portal Finanzas Digital del 3 de febrero 2018

 

#20Dic Titulares Caiga Quién Caiga Ni Cenizas Quiere dejar Nicolás

Audio por Youtube

Canal El Venezolano Radio por https://www.spreaker.com/user/anmon/20dic-titulares-caiga-quien-caiga-ni-cen?utm_medium=widget&utm_source=user%3A14852&utm_term=episode_title

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#IMPELABLE #Reportaje En 1998, los venezolanos eran ricos y no lo sabían por @HolmanRodriguez

Con el chavismo, Venezuela pasó de ser uno de los países más prósperos de la región a la ruina.

La Venezuela modelo 2018 es otro país, muy diferente al de 1998 y en casi todos los aspectos ha desmejorado. Incluso, de acuerdo con las cifras, esa rica nación muestra hoy algunas facetas de hace 50 y hasta de hace 60 años.

Venezuela era una potencia latinoamericana. Un país que gracias a los inmensos recursos petroleros se daba el lujo de contratar trabajadores extranjeros (entre ellos, decenas de miles de colombianos) o importar miles de toneladas de los mejores alimentos de Europa, Asia y Estados Unidos.

Su poderío económico se podía constatar con el hecho de que tuvo una frecuencia semanal Caracas-París, y viceversa, del Concorde de Air France, el avión más sofisticado y con pasajes más costosos de los años setenta y ochenta en el mundo, y a cuyo territorio arribaban y del que salían las más importantes aerolíneas del mundo, además de que tenía una compañía aérea nacional de peso como lo fue Viasa.

Ni qué decir de sus impresionantes autopistas, puentes, edificios o represas, que en los años setenta y ochenta eran la admiración y envidia de los latinoamericanos.

Precisamente y como hecho anecdótico, 1998 fue el último año en el que Venezuela tuvo el mayor producto interno bruto per cápita (relación entre el valor total de todos los bienes y servicios generados por la economía en un año y el número de sus habitantes) de América Latina. Hoy, 20 años después, la patria de Simón Bolívar está en el octavo lugar en esa medición y casi a la par de algunas naciones centroamericanas que luchan por salir de la miseria.

Pero eso es apenas el comienzo de la destorcida que ha estado viviendo Venezuela.

Aunque en los primeros años del chavismo, a decir verdad, el país obtuvo logros importantes en materia social y económica, gracias a la renta petrolera, que con una producción de más de tres millones de barriles diarios permitió llevar a cabo grandes obras que, por ejemplo, bajaron la pobreza del 49 al 18 por ciento.

Sin embargo, ese modelo era insostenible en el tiempo, pues los precios cayeron y la producción de crudo declinó por falta de mantenimiento, sabotajes y también por una gran huelga de trabajadores petroleros entre finales del 2002 y comienzos del 2003 que golpearon la industria petrolera, la gallina de los huevos de oro de la economía venezolana.

Fuentes: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Central de Venezuela, OPS , Ministerio de Planificación, FAO, Unicef. Cálculos Universidad Central de Venezuela. Foto: Internacional

Pero quizá lo más grave que le haya sucedido a ese país en 20 años de Revolución del siglo XXI es algo que ha estado taladrando el estilo de vida que solían llevar los venezolanos y se traduce en una involución en aspectos como la pobreza, que casi se multiplicó por cinco y hoy muestra una alarmante cifra que se aproxima al 90 por ciento de la población.

Además, ese país está experimentando un extraño fenómeno que según el sociólogo Édison Arciniega, de la Universidad Central de Venezuela, no sucedía desde la Guerra Federal (1859-1863) y es una “regresión demográfica explicada, entre otros aspectos, por el aumento de las muertes por todo tipo”. Arciniega le dijo a EL TIEMPO que en 2015 murieron 107.000 personas y tres años después, la cifra será cercana a las 180.000 personas.

Fuentes: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Central de Venezuela, OPS , Ministerio de Planificación, FAO, Unicef. Cálculos Universidad Central de Venezuela. Foto: Internacional

¿De 29 a 25 millones?

A esto hay que sumarle el éxodo de ciudadanos que comenzó hace 13 años, pero se ha acentuado en los últimos cuatro por la crisis económica. De acuerdo con algunas ONG, podría hacer que de los cerca de 29 millones de habitantes que hay en la actualidad, en el 2020 queden apenas poco más de 25 millones. Para el investigador, “Venezuela hoy debería tener 31 millones de habitantes”.

Esto explica, según Arciniega, otro hecho paradójico y es que con la destrucción de gran parte del aparato productivo, que ha ocasionado un desplome de las exportaciones y la pérdida de miles de empleos, el país se ha convertido en un exportador neto, pero de capital humano, de todo nivel.

Y para completar, la expectativa de vida, un indicador que en un país normalmente muestra incremento, por el mayor acceso a la salud, mejores medicinas o alimentos, en esa nación muestra una caída real, pues en 1998 era en promedio de 72 años y en la actualidad se ubica en un promedio de 70, según la Universidad Central.

Fuentes: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Central de Venezuela, OPS , Ministerio de Planificación, FAO, Unicef. Cálculos Universidad Central de Venezuela. Foto: Internacional

El otro signo importante que ha marcado a la sociedad venezolana en los últimos años ha sido la escasez de todo tipo de artículos de primera necesidad como los alimentos, las medicinas, los implementos de aseo y los repuestos.

La falta de divisas para que el sector privado importe y la destrucción de la riqueza se han convertido en un nudo para la producción y la exportación, con lo que deja en manos del petróleo, con apenas 1,1 millones de barriles de producción al día (lejos de los más de 3 millones hace 20 años) la responsabilidad del 95 por ciento de los ingresos del país.

Fuentes: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Central de Venezuela, OPS , Ministerio de Planificación, FAO, Unicef. Cálculos Universidad Central de Venezuela. Foto: Internacional

El ingeniero agroindustrial Jhoender Jiménez, dirigente del partido opositor Voluntad Popular, le dijo a EL TIEMPO que “hay un sentimiento de desesperanza y a la gente no le importa nada”. “Hace tres meses, el gobierno lanzó un paquete de medidas económicas y, adicionalmente, la semana pasada subió 150 por ciento el salario mínimo, pero hoy ese sueldo equivale a 5 dólares’.

En plena temporada navideña, dice Jiménez, “los venezolanos difícilmente van a poder conseguir para comer la hallaca, tradicional en estas fiestas”.

Hay un sentimiento de desesperanza y a la gente no le importa nada.

Fuente HOLMAN RODRÍGUEZ
Redacción Internacional
EL TIEMPO
– @holmanrodriguez

 

#OPINIÓN Salvando la democracia liberal de los extremos por @MartinWolf_

Las élites deben reconocer que las economías mal administradas han ayudado a desestabilizar la política.

El compromiso con las reglas de la democracia liberal está en retirada incluso en las democracias consolidadas.

Nada en exceso”. Este lema, también conocido como “justo medio”, aparecía escrito en el antiguo santuario de Delfos. Ese control tiene una relevancia crucial para la preservación de la democracia liberal, que es una frágil síntesis de libertad personal y comportamiento cívico. En la actualidad, hay que recuperar el equilibrio entre estos dos elementos.

Larry Diamond, de la Universidad de Stanford, ha expuesto que la democracia liberal presenta cuatro elementos necesarios y convenientes: elecciones libres y justas; la participación activa del pueblo, como ciudadanos; la protección de los derechos civiles y humanos de todos los ciudadanos; y un Estado de derecho que trata por igual a todos los ciudadanos. La principal característica del sistema son las restricciones que impone a los gobiernos y, por lo tanto, a la mayoría: toda victoria es temporal.

Resulta fácil entender por qué es tan frágil este sistema. En la actualidad esa verdad, por desgracia, no es teórica. En su informe de 2018, Freedom House, una prestigiosa organización estadounidense sin ánimo de lucro financiada con fondos federales, manifestó que: “La democracia está en crisis. Los valores que encarna -sobre todo el derecho a escoger a los líderes en elecciones libres y justas, la libertad de prensa, y el Estado de derecho- son objeto de ataque y están en retirada en todo el mundo”. Esta “recesión democrática”, como la ha denominado Diamond, no se limita a las naciones emergentes o a los antiguos países comunistas, como Hungría o Polonia. El compromiso con las reglas de la democracia liberal, incluido el derecho al voto y la igualdad de derechos para todos los ciudadanos, está en retirada incluso en las democracias consolidadas, incluido Estados Unidos. ¿A qué se debe esto?

En un reciente libro, El pueblo contra la democracia, y en un artículo anterior, Yascha Mounk de la Universidad de Harvard sostiene que tanto el “liberalismo antidemocrático” como la “democracia antiliberal” amenazan la democracia liberal. Bajo lo primero, la democracia es demasiado débil: se sacrifican los lazos sociales y la seguridad económica en el altar de la libertad individual. Bajo la segunda, el liberalismo es demasiado débil: el poder queda preso de demagogos que gobiernan en nombre de una mayoría enfadada, o al menos de una minoría grande, a la que se le dice que son el “verdadero pueblo”. El liberalismo antidemocrático acaba en el gobierno de la élite. La democracia antiliberal, en el gobierno autocrático.

Además, Mounk sostiene que el liberalismo antidemocrático, especialmente el liberalismo económico, explica en gran medida el auge de la democracia antiliberal. Apunta al papel de los bancos centrales independientes y al hecho de que el comercio se rija por acuerdos internacionales salidos de negociaciones secretas llevadas a cabo dentro de instituciones remotas. En EEUU, señala también, tribunales no electos han tomado decisiones sobre muchos asuntos sociales polémicos. En áreas como los impuestos, los representantes electos mantienen una autonomía formal. Pero la movilidad global del capital restringe la libertad de los políticos, reduciendo las diferencias reales entre los partidos tradicionales del centro-izquierda y el centro-derecha.

Ese liberalismo antidemocrático explica hasta cierto punto la democracia antiliberal.

Seguramente sea cierto que la economía liberal no ha ofrecido lo que se esperaba de ella, y la crisis financiera supuso un golpe especialmente severo. Un aspecto de ese liberalismo, la inmigración, ha convencido, como argumenta el escritor David Goodhart en su libro The Road to Somewhere (el camino hacia alguna parte), a mucha “gente de alguna parte” -los que viven anclados a un lugar- de que están perdiendo su país frente a extranjeros poco gratos. Además, instituciones que representaban a la mayoría de la gente común y corriente -sindicatos y partidos a la izquierda del centro- ya no existen o han dejado de cumplir su cometido. Finalmente, la política ha quedado a cargo de la “gente de mundo” -aquellos con libertad de movimiento y un alto nivel educativo-.

Thomas Piketty sugiere que una “izquierda bráhmana” y una “derecha mercantil” dominan ahora la política occidental. Estos grupos pueden presentar profundas diferencias entre ellos, pero ambos están comprometidos con el liberalismo -social, en el caso de los brahmanes y económico, en el caso de los mercantiles-. El pueblo se ha dado cuenta.

Un aspecto a destacar es que aunque el liberalismo antidemocrático haya ido demasiado lejos de lo deseado por una gran parte de los votantes, ese liberalismo no es sólo económico: no se trata únicamente de neoliberalismo. Además, poco tiene que ver con todopoderosas instituciones internacionales, con la excepción discutible de la Unión Europea. De hecho, la prosperidad que desean los países de altos ingresos está muy ligada al comercio internacional. Esto, a su vez, implica necesariamente más de una jurisdicción. Un futuro que no incluya la cooperación internacional en materia de regulaciones e impuestos transfronterizos no será fructífero. Esto es algo que también hay que reconocer.

La idea de que la dimensión económica del liberalismo antidemocrático ha desviado a la gente hacia la democracia antiliberal es exagerada. Lo cierto es que el liberalismo económico mal gestionado contribuyó a desestabilizar la política. Esto ayuda a explicar la reacción nacionalista en los países de altos ingresos. Sin embargo, el tipo de democracia antiliberal que presenciamos en Hungría o Polonia, que tiene sus orígenes en sus respectivas historias, no es un desenlace inevitable en las democracias consolidadas. Será difícil que Donald Trump se convierta en una versión estadounidense de Viktor Orban en Hungría.

Pero no podemos ignorar las presiones. Es imposible que las democracias ignoren el enfado y la preocupación generalizados entre la opinión pública. Las élites tienen que fomentar algo menos el liberalismo, mostrar algo más de respeto por los lazos que unen a los ciudadanos y pagar más impuestos. La alternativa, permitir que una gran parte de la población se sienta desamparada, es demasiado peligrosa. ¿Es concebible semejante reequilibrio? Esa es la gran pregunta.

Fuente: MARTIN WOLF | FINANCIAL TIMES

Por qué el globalismo es bueno para ti Por @GideonRachman

                                                    Foto: Sean Rayford / Getty Images

La ideología nacionalista de Donald Trump no toma en cuenta las lecciones de los años treinta.

La diferencia entre globalización y globalismo puede parecer oscura y sin importancia, pero importa. Globalización es una palabra utilizada por los economistas para describir los flujos internacionales de comercio, inversión y personas. Globalismo es una palabra utilizada por los demagogos para sugerir que la globalización no es un proceso sino una ideología, un plan perverso, impulsado por una multitud oscura de personas llamadas “globalistas”.

En su reciente discurso en la ONU, Donald Trump declaró: “Rechazamos la ideología del globalismo y abrazamos la doctrina del patriotismo”. La semana pasada denunció nuevamente a los “globalistas” en un evento de campaña, mientras la multitud acosaba por el encarcelamiento de George Soros, un filántropo judío considerado como el epítome del “globalismo” por la derecha nacionalista.

No es solo la derecha radical la que ataca la globalización como un proyecto de élite. Muchos de la izquierda han argumentado durante mucho tiempo que el sistema de comercio internacional está diseñado por los ricos y perjudica a la gente común.

Pero este ataque ideológico de derecha-izquierda a la globalización es simple y peligroso. Ignora los beneficios que el comercio ha traído, no solo a las élites, sino a la gente común de todo el mundo. Sugiere que la globalización es una trama más que un proceso. Y al promover el nacionalismo como el antídoto contra el temido “globalismo”, libera fuerzas que son económicamente destructivas y políticamente peligrosas.

Entre 1993 y 2015, el apogeo de la globalización, la proporción de la población mundial que vive en la pobreza extrema casi se reduce a la mitad. El comercio internacional ha ayudado a atraer a miles de millones de personas a la clase media mundial y ha convertido a los países más pobres, como Corea del Sur, en naciones ricas. (Corea del Norte, por el contrario, ha disfrutado de todos los beneficios del aislamiento total de los mercados globales).

El señor Trump y sus acólitos argumentan que esta prosperidad asiática se ha comprado a expensas de la clase media del oeste. Pero los estilos de vida de la clase media en el oeste ahora dependen, en gran medida, del flujo de bienes baratos del resto del mundo. Un iPhone que fue fabricado en su totalidad en los Estados Unidos costaría alrededor de $ 2,000 en las tiendas, o duplicaría su precio actual. La competencia de mano de obra barata en Asia y América Latina ha contribuido al estancamiento de los salarios reales en los Estados Unidos. Pero en lugar de contrarrestar esto a través de la política pública, la administración actual de los Estados Unidos ha impulsado la creciente desigualdad a través de impuestos regresivos.

El Sr. Trump y sus equivalentes europeos también han hablado sobre el mito de que los globalistas cobardes, como el Sr. Soros, están alentando y financiando la migración ilegal. Al hacerlo, fomentan las fantasías paranoicas que llevaron a ataques como el asesinato masivo que tuvo lugar en una sinagoga en Pittsburgh este fin de semana. Para muchos antisemitas, “globalista” se ha convertido en sinónimo de judío. No debería ser necesario declararlo, pero es absurdo sugerir que los “globalistas” han causado la violencia en Siria o Honduras de la que huyen los migrantes.

Los críticos de la globalización tienen todo el derecho de iniciar un debate sobre la migración, el comercio y la inversión. Pero sus “soluciones” son a menudo a medias, y se arriesga a empeorar las situaciones económicas de las personas que pretenden ayudar.

Brexit es, lamentablemente, un buen ejemplo. Las quejas de Brexiters sobre la UE se hacen eco de muchas de las quejas de Trump sobre el “globalismo”. Se culpa a “Europa” por la migración descontrolada, la burocracia internacional y el elitismo. Los Brexiters piensan en la UE como un proyecto ideológico. Ignoran hasta qué punto la legislación europea es a menudo un conjunto de soluciones prácticas para problemas transfronterizos, como el libre flujo de mercancías y el establecimiento de estándares comerciales comunes. Atacar esas soluciones es un poco como arrancar la tubería de una casa. A menos que tengas una idea muy precisa de lo que estás haciendo (y nadie ha acusado a los Brexiters de eso), simplemente creas un desastre horrible.

Lo que está sucediendo en el Reino Unido es un microcosmos de lo que podría suceder en el resto del mundo si un asalto inspirado en Trump al comercio internacional y las cadenas de suministro globales cobra fuerza. Las tarifas que el señor Trump ha impuesto a los productos de China y otros lugares aumentarán el costo de vida para los estadounidenses. Mientras tanto, los temores de una guerra comercial global ya pesan mucho en el mercado de valores.

Los mayores peligros, sin embargo, no son económicos sino políticos. Al denunciar repetidamente a los “globalistas”, Trump ha fomentado la idea de que Estados Unidos enfrenta a un enemigo antipatriótico interno. Eso, a su vez, alimenta las teorías de conspiración que ahora se están convirtiendo en violencia en territorio estadounidense.

Los riesgos políticos también son internacionales. El aumento de las tensiones económicas entre los Estados Unidos y China se está fusionando con un aumento de las tensiones militares sobre temas como Taiwán y el Mar del Sur de China. Tanto Washington como Beijing utilizan cada vez más el lenguaje del conflicto en lugar de la cooperación.

Todo esto recuerda la reacción violenta contra la globalización en la década de 1930, un proceso narrado por Harold James, un historiador de Princeton, en The End of Globalization (El final de la Globalización). James demostró cómo el proteccionismo creciente en la década de 1930 iba de la mano con un aumento de las ideologías radicales y una tendencia a la guerra. Él piensa que es “altamente probable” que la “desglobalización” de hoy también culmine en la guerra.

Los empresarios y financieros “globalistas” sin duda tienen sus defectos. Pero al menos su instinto es ver a los extranjeros como clientes, en lugar de enemigos.


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