Líder de UNT @ManuelrosalesG presenta resultado positivo en el tema de Barcaza eléctrica para Zulia — CRITICA24

El exgobernador del estado Zulia y líder fundador del partido Un Nuevo Tiempo (UNT), Manuel Rosales, informó este viernes, que: “Una buena noticia llega al Zulia, gracias a las gestiones realizadas y los llamados a la Organización de Naciones Unidas (ONU), a través de la ayuda humanitaria aprobó recursos para traer e instalar una barcaza […]

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#OPINIÓN Antonio Sánchez García dice Me parte el Alma reconocer que @JGuaido no ha estado a la altura

Guaidó

El filósofo Antonio Sánchez García cree que Juan Guaidó y Leopoldo López no son el tipo de líderes que luchan por la libertad sino por el poder, una crítica que – recuerda – ya hizo Winston Churchill décadas atrás

“Yo creo que es hora de que en estos meses de reiterados fracasos, Juan Gaidó comprenda que aquí sino hay mediación de la fuerza; si la política no recupera su vocación de poder, perderemos la República, que ya está casi perdida, y es terrible; porque han sido seis o siete meses perdidos: una oportunidad de oro que lo pudo haber puesto a él a las alturas de Simón Bolívar, y lo ha puesto realmente a las alturas de un Menem o de cualquier otro politicastro latinoamericano. Lo mismo sucede con Leopoldo”, agrega el también columnista de El Nacional y ND.

¿Cuáles son las consecuencias de las medidas que acaba de adoptar Donald Trump de bloquear los activos e intereses del gobierno de Nicolás Maduro en los EEUU?

-En primer lugar, honra Donald Trump su palabra de impedir la entronización de la tiranía venezolana encabezada por Nicolás Maduro, y toma las medidas que están a su alcance; que en el fondo se traducen en la asfixia del régimen, y, por otra parte, todavía más importante, desarma uno de los argumentos de Juan Guaidó sobre la protección de los bienes de Venezuela en los EEUU.

-De manera que Citgo está garantizada y yo espero que ello impida que el gobierno interino (de Guaidó) continúe su política de pagar deudas espurias que deberían ser desconocidas. Y ahí toco un tema muy importante. Yo pienso que el gran problema de Juan Guaidó es que contrariamente a lo que está haciendo Donald Trump y lo que están haciendo quienes en el mundo respaldan nuestra lucha democrática, es que va al diálogo y paga deudas: son dos señales de extrema debilidad que jamás debió haberse permitido.

-Leí hace poco una importantísima frase de Whiston Churchill: “Esta guerra no es por la gloria. Esta guerra es por la libertad”. Y lo que nosotros necesitamos son líderes capaces de enfrentar esta guerra por la libertad. Me parte el alma tener que reconocer que ni Leopoldo López ni Juan Guaidó son de esa madera de líderes. Ellos luchan por el poder. No luchan por la libertad. Ellos luchan por asumir lo que sea el legado de esta pesadilla.

-No luchan por abrirles las puertas de Venezuela a un futuro de esplendor, como el que se merece.

Pero, ¿no es la propia diplomacia estadounidense forzando a Guaidó a participar en el diálogo?

-No. Está clarísimo: lo ha dicho John Bolton y lo ha dicho el mismo Donald Trump: no aceptan el diálogo. No creen en el diálogo. De manera que culpar al Departamento de Estado de EUU por la realización de los diálogos constituye una falacia. Es una infamia. Los EEUU saben, como debieran saber todas las democracias del mundo, que con un tirano no se dialoga, y eso lo estableció también con toda claridad Churchill cuando se opuso a los diálogos de los apaciguadores ingleses, en especial, Chamberlain, y en su lugar decidió la guerra.

-Yo creo que es hora de que en estos meses de reiterados fracasos, Juan Gaidó comprenda que aquí sino hay mediación de la fuerza; si la política no recupera su vocación de poder, perderemos la República, que ya está casi perdida, y es terrible; porque han sido seis o siete meses perdidos: una oportunidad de oro que lo pudo haber puesto a él a las alturas de Simón Bolívar, y lo ha puesto realmente a las alturas de un Menem o de cualquier otro politicastro latinoamericano. Lo mismo sucede con Leopoldo. Nunca olvidaré cuando una gran personalidad latinoamericana, el día que Leopoldo prefirió la casa que la cárcel, me dijo: pensábamos que era un Mandela, y nos ha resultado un Menem.

-Son hechos muy contundentes. En este momento no cabe otra política en Venezuela que la fuerza, la fuerza de un pueblo que esté dispuesto a luchar, como ha estado dispuesto por la libertad de Venezuela.

No obstante, los EEUU, según parece, no está muy dispuesto a encabezar una fuerza multinacional en Venezuela. ¿Qué piensa usted?

-Lo que está claro, y lo han dicho todos los protagonistas de esta tragedia que quieren evitar por todos los medios posibles una intervención humanitaria; que aquí, por cierto equivocadamente, se traduce en una intervención militar; pero yo pienso que estas medidas asumidas; esta decisión de bloqueo total al régimen es una suerte de intervención humanitaria que comienza a escalar la situación.

-Estamos en un proceso de escalamiento; del que sabemos como ha comenzado, pero del que no sabemos cómo va a culminar. Lo que es absolutamente cierto es que no va a culminar con la entronización de la dictadura. La dictadura va a caer; pero va a caer, tal vez, en un momento menos pensado; cosa que ninguno de nosotros; que no somos brujos ,lo sabemos. Pero esta dictadura miserable, misérrima, terrible… la peor crisis humanitaria vivida en América Latina en 200 años de independencia tiene los días contados.

-La paciencia; la tenacidad y el temple como acompañar esos días y seguir resistiendo. Yo espero que a una medida tan contundente de parte del Departamento de Estado se corresponda una actitud viril de parte de Juan Guaidó y, sobre todo, de parte de quien es su jefe inmediato, Leopoldo López.

¿Esas medidas en el fondo no estarán también llamadas a acentuar esa crisis humanitaria en Venezuela?

-En primer lugar, a quien afecta directamente esas medidas es al régimen; que va a tener que tragarse sus negociados y a los cobradores de deuda, de bonos que tendrán que quedarse con las billeteras vacías. El pueblo venezolano no puede sufrir más de lo que está sufriendo, y las medidas han determinado con toda claridad que no se impedirá ningún comercio favorable a la situación de sufrimiento del pueblo venezolano: medicinas, alimentos; incluso, repuestos; lo que está prohibido es negociar; seguir enriqueciéndose a costa del sufrimiento de los venezolanos.

-Que, por cierto, ya no es sólo el pueblo llano. El sufrimiento es todos los venezolanos y el presidente Trump ha tenido la certeza de hacer las cosas, sin dañar a quien tiene que dañar; que es a Nicolás Maduro y a través de Nicolás Maduro, a Raúl Castro y a esa tiranía espantosa que también debe ser superada; porque el destino de Venezuela debe ser el destino de Cuba; no en el sentido de convertirse en una tiranía sino en el sentido de liberarse.

Precisamente, Díaz Canel ha considerado estas medidas de Trump como un ensañamiento brutal. ¿Qué piensa usted?

-Más que el ensañamiento brutal que el robo cotidiano, sistemático y brutal que nos hacen los cubanos imposible. Se llevan más de cinco mil millones de dólares anuales; se llevan más de 40 mil barriles de petróleo diario; nos han desfalcado; se han robado todas nuestras riquezas y unidos a las pandillas turcas, rusas, iraníes y chinas se han apropiado hasta de nuestro oro.

-De manera que no es Cuba quien tiene que decir lo que está bien o lo que no está bien. Lo que tiene que hacer Cuba es salir de Venezuela cuanto antes para impedir que la situación se agrave, y prepararse; porque de la liberación de Venezuela vamos a la liberación de Cuba.

-El enemigo mortal de las democracias en la América Latina es el castro-comunismo. No es el capitalismo. Es el socialismo, y allí me refiero, directamente, a la izquierda socialista venezolana que debería tomar cartas en el asunto, y romper, como lo hiciera en su momento Felipe González, con toda veleidad marxista. Necesitamos declaraciones categóricas de parte de esta izquierda tolerante y alcahueta sobre la democracia, el capitalismo, el libre mercado y el emprendimiento porque ellas son las claves de la prosperidad y la libertad.

#OPINIÓN #Impelable El chavismo nos devastó por Orlando Avendaño @OrlvndoA

Vivir para algunos exiliados no es vivir. Es aguantar, es sobrevivir

mujer suicida chile
Alrededor de 400 mil venezolanos han migrado a Chile. (Archivo)

Hace par de días me enteré del suicidio de la hermana de un amigo. Isabel tenía un trabajo bonito, una casa bonita, un perro bonito, un hijo bonito. Pero no le bastó. Parecía no ser suficiente. «Desde que se fue no era la misma», me dijo mi amigo. El dolor de dejar lo que quiso, lo que tanto quiso y logró, su casa, su madre, su padre, su hermano, sus perros de toda la vida, su cuarto y los olores. Ese dolor no sanó. Nunca lo hizo. Y menos cuando se enteró de que a su madre, que ya llevaba dos años sin verla, le habían diagnosticado cáncer en un país en el que la gente se muere por enfermedades antes erradicadas. No podía ir a visitarla porque su condición de refugiada se lo impedía y la madre no podía visitar a su hija y a su nieto de cuatro años porque recientemente le habían negado la renovación de la visa. Entonces, Isabel no aguantó. Se lanzó de un octavo piso.

El exilio no es fácil. Me lo dicen todos. Y uno conoce muy bien las historias. El abogado que barre, la madre enfermera que se prostituye, el niño que nunca terminó los estudios y los jóvenes que golpearon al salir de un bar porque eran venezolanos. Pero quizá solo escucharlas no funciona. Si uno está cómodo aquello siempre parecerá lejano. «Pobres, pobres todos, pobres jóvenes lo que les tocó». Sin embargo, cuando este virus de la tragedia empieza a contagiar tu entorno, la cosa es otra. Y cuán desgarrador fue escuchar que Isabel se suicidó.

Pero ella hizo lo que muchos, hoy, están pensando hacer. Por la mínima muestra uno puede intuir que son decenas de miles los que esta noche piensan en los padres que dejaron, en cómo fueron felices pero ya no lo son, en que el futuro no es alentador y que lo mejor es escapar. Esta última semana me he enterado de, al menos, cuatro casos de gente que quiere o quiso huir. Que no aguantan, que no quieren más, que no soportan.

Fuente: https://es.panampost.com/orlando-avendano/2019/08/09/el-chavismo-nos-devasto/

#ANÁLISIS John Bolton le tendió una trampa a Maduro y Maduro cayó en ella por Juan Carlos Zapata

Juan Carlos Zapata (ALN).- Ha cometido dos errores Maduro. Tan estrategas los cubanos. Tan estrategas Maduro y Diosdado Cabello. Y cometieron este error: No asistir esta semana a la mesa de negociación en Barbados. Y con ese error, otro más. Y de paso plantear que el esquema de negociación tiene que ser cambiado. Las consecuencias de los errores de Nicolás Maduro, La Habana y Diosdado Cabello se verán pronto. Por lo pronto ya Guaidó comienza a cosechar, presionando. A Maduro le quedaría la carta de la represión. Más represión, la cual también tendrá consecuencias.

Bolton Maduro 1

Tanta estrategia y Maduro cayó en la trampa de Bolton / Foto: Montaje ALN

Contexto

– Los negociadores de Nicolás Maduro estaban avisados de las nuevas sanciones que impondría Donald Trump.

– Los negociadores de Maduro sabían desde el viernes que la mitad de los delegados de Juan Guaidó no regresaban a Caracas.

– Sabían que iban a Washington y que de Washington regresarían a Barbados sin pasar por Caracas. Iban a consultas, amplias e internacionales.

– Porque el juego estaba trancado. Y trancado en ese punto de honor: Elecciones con Maduro fuera del poder.

– Los delegados de Guaidó le advirtieron a los de Maduro desde el principio de las negociaciones que el tiempo no es infinito.

– El mismo gobierno de Noruega le dio la razón a Guaidó cuando determinó que la mesa era permanente y expedita.

– La comunidad internacional advierte que si la crisis se extiende el éxodo de venezolanos va a desestabilizar toda la región.

– Inclusive en España, los asilados y refugiados, las ayudas y el empleo, comienzan a ser un tema de cierto calibre.

El problema

– Vienen las sanciones, viene la Orden Ejecutiva de Trump, y aun así Maduro y el canciller Jorge Arreaza dicen que no se pararán de la mesa.

– Y los delegados de Guaidó viajan a Barbados.

– Maduro, Diosdado Cabello, la Fuerza Armada, el canciller Jorge Arreaza, el ministro Jorge Rodríguez -negociador- y la Vicepresidenta, Delcy Rodríguez, protestan el bloqueo.

– Y hablan de terrorismo económico.

– Y comienzan los discursos principistas. El imperio, etc.

– Y se anuncia la respuesta que dará el régimen a los que apoyan las medidas, que será guerra con guerra, guerra a los traidores, guerra contra Guaidó.

El problema del problema

– El problema del problema lo puso John Bolton a la vista de todos.

– Bolton dijo que Maduro no estaba siendo serio en las negociaciones.

– Que estaba ganando tiempo por recomendación del poder cubano-parásito.

– Bolton sabe que el tiempo de Maduro era llegar a octubre, noviembre y diciembre para complicarle a Guaidó su permanencia en la Asamblea Nacional.

-Bolton sabe que el plan de Maduro era que los diputados chavistas regresaran al Parlamento y aliados con un grupo opositor, liquidar a Guaidó.

– Bolton suelta el paquete de medidas, Trump la Orden Ejecutiva, y tensan la cuerda.

– La tensan al máximo diciendo, señalando, que la crisis no se resuelve con Maduro en el poder.

– Que, si hay elecciones, tienen que ser sin Maduro. En esto no hay discusión.

– Es lo mismo que los delegados de Guaidó han dicho en la mesa.

– El régimen de Maduro reacciona sin romper la mesa y de pronto dice que no asistirá.

– El argumento son las sanciones y la Orden Ejecutiva.

El error

– El problema del problema conduce al error. No asistir a Barbados.

– Bolton puso en los micrófonos el asunto: Maduro fuera del poder. Otra cosa es juego. Otra cosa es no ser serio.

– Y Maduro mordió el anzuelo. Admitió que la tranca es él, que la tranca son las elecciones y él insistiendo su permanencia en el poder.

– Maduro puso en evidencia la tranca. La hizo pública. Es el punto en el que no cede. Y ese es el otro error.

– Quedó expuesto con su punto de honor.

– Ahora el aspecto es si regresa y cómo regresa. Cómo lo justifica.

– Los rusos dicen que volverá.

– Los chinos insisten en la vía negociada.

– Maduro dice que hay que cambiar el esquema para que la negociación sea efectiva. ¿Qué propondrá?

– Guaidó apunta que tarde o temprano se sentarán.

– Ahora Guaidó aprovecha y se muestra como el estadista responsable ante el mundo y el país, y señala de mala fe a Maduro.

– Noruega admite que siguen los contactos.

– Pero dice algo que es importante: Que las reuniones se retomarán si a las partes les “gustaría”.

– Y otra más importante: Habrá más reuniones si hay perspectivas “realistas de una solución negociada”.

– En estos momentos, la única perspectiva realista es que la mesa vuelva para discutir el punto de Maduro fuera del poder.

– ¿Si Maduro regresa está admitiendo la discusión del punto?

– Es el punto que debate la comunidad internacional, con diferencias entre Europa y Estados Unidos, pero es el que discuten.

– Si el asunto es el punto realista, ¿la negociación está rota para siempre?

– Y si vuelve Maduro, ¿es que la presión de los socios lo conduce a negociar el punto?

La otra vía y la vía

– Maduro y Cabello tienen la alternativa de la represión.

– Y lo que iban a poner en desarrollo entre octubre y diciembre hacerlo ahora por la vía de la persecución.

– Ya lo anunciaron. Respuesta a los traidores como le corresponde a los traidores de la Patria.

– Cabello decía hace un mes que la oposición estaba negociando en su peor momento.

– Cabello decía que nadie sacaba nada de una negociación si no tenía con qué negociar.

– Cabello concluía que con la oposición no había nada que negociar.

– Sin embargo, el régimen seguía en Barbados.

– Cabello solo está viendo parte de la fuerza de Guaidó.

– Lo ve disminuido internamente. Que no es así.

– Cabello no ve que Guaidó cuenta con la batería internacional.

– Esa fuerza internacional es la que se movilizó esta semana.

– Las encuestas internas dicen que todo el chavismo no tiene puntos para enfrentar a Guaidó.

– Por eso la opción de Guaidó es electoral.

– Y hay sectores en el chavismo que se inclinan por la opción electoral.

– Y se inclinan por las elecciones sin Maduro en el poder.

– Pero Maduro está obligado a nuclear los sectores y la cúpula.

– Y está obligado a decirle a los aliados que resistirá.

– La resistencia inmediata es cómo ejecuta el plan de liquidar a Guaidó.

– Este plan también tendrá consecuencias.

– Porque puede hacer que unifique todas las fuerzas internacionales en una sola línea.

– Y volver a Barbados se le convertirá en un imposible porque la solución de la crisis versará sobre un punto “realista”.

– Y aquí se vuelve al principio: El punto realista, el punto a discutir es Maduro fuera del poder.

– En estos momentos todos los sectores del chavismo saben que ese es el punto.

– Que no son seis puntos lo que trancan el juego.

– Si no ese.

– Hoy los chavistas con poder, incluyendo a la Fuerza Armada, incluyendo a China y Rusia, protestan el bloqueo de Trump.

– ¿Y mañana? ¿Mañana qué dirán?

– La evidencia es que sortear un solo punto desencadena los mecanismos de la solución de la crisis.

– Y si el objetivo de la negociación es la solución de la crisis, ¿por qué resistir en ese punto?

– Y si la solución de la crisis son garantías personales, juego democrático, crecimiento económico, etc., ¿por qué bloquear ese punto?

– ¿Cometió un error Maduro en no asistir a Barbados?

– ¿Cometió el error de dejar en evidencia el punto? De quedar en evidencia él.

#PuraCandela Trump pone al chavismo en un dilema: O Maduro o las sanciones

Pedro Benítez (ALN).- Hemos llegado al momento crítico de la negociación gracias a la nueva Orden Ejecutiva de la Casa Blanca. Esta pone a la coalición chavista en un dilema: si Maduro sigue en el poder no les quitan las sanciones. Si tienen una cosa no pueden tener la otra. Es el método Trump.

Durante años el chavismo en el poder se acostumbró a imponer su ley en cada intento de dialogo, acuerdo o negociación con los políticos opositores, empresarios, sindicatos de trabajadores, universidades autónomas, gobiernos municipales o cualquiera que dentro de Venezuela tuviera algo que reclamar o defender.

El expresidente Hugo Chávez lo llamo el “método chaz” en ocasión de las primeras expropiaciones de tierras a productores agrícolas allá por el año 2003. No era otra que cosa que imponer sus condiciones gracias a la ventaja que le daba ostentar el poder sin limitaciones.

Porque no se nos olvide eso: Trump y equipo están abiertos a negociar con el chavismo y los jefes militares venezolanos, pero con sus condiciones.

De entonces a esta parte, cada que vez que alguien ha tenido que enfrentar al régimen chavista en Venezuela no le queda más que aceptar sus condiciones porque los tribunales de justicia (y el poder de fuego) los controla el Presidente (antesChávez, ahora Nicolás Maduro) y el partido del oficialista.

Esa fue (para resumir) la historia de los “diálogos/negociaciones” con los dirigentes de los partidos opositores. De principio a fin el chavismo nunca cede en nada. Sólo utiliza el proceso para debilitar y dividir a sus contrarios. Punto. Esa es la constante.

Pero ahora con la administración de Donald Trump, Maduro y el chavismo se tienen que tragar una cucharada de su propia medicina.

En el penúltimo intento de negociación llevado a cabo en República Dominicana el principal representante de Maduro (el mismo de hoy en Barbados), su ministro Jorge Rodríguez, se presentó con una solo exigencia: Que se levantaran las sanciones personales impuestas por el gobierno de Estados Unidos a los funcionarios del régimen chavista señalados de violaciones a los Derechos Humanos, casos de corrupción o narcotráfico.

La delegación de Maduro no solicitó que la Asamblea Nacional aprobara nuevos créditos al Poder Ejecutivo, ni medidas o acuerdos políticos orientados a mejorar las condiciones económicas de Venezuela que por entonces ya iban en picada. Nada de eso. Para sorpresa de los representantes opositores, los diputados Julio Borges,Luis Florido y Timoteo Zambrano, lo que los oficialistas pedían una y otra vez es que le levantaran las sanciones personales a cambio de mejorar las condiciones de participación electoral.

BoltonPB

La verdad es que eso era algo que no dependía (ni depende) de la oposición venezolana, sino de quien despacha en la Casa Blanca. Lo más que podían aspirar es que los opositores que los acompañaran en la exigencia. Como no consiguieron la respuesta de Jorge Rodríguez fue la de amenazar directamente a Julio Borges. Así culminó aquel dialogo.

Al final Maduro hizo “sus elecciones” en mayo de 2018 para reelegirse en el cargo y le vinieron más sanciones y aislamiento internacional.

Un año después Jorge Rodríguez vuelve a la mesa de negociaciones promovida por el gobierno de Noruega con la misma exigencia: que se le levanten las sanciones por parte de los Estados Unidos, que ahora implican a más funcionarios y son más amplias.

No es que las restricciones financieras y operativas a la industria petrolera venezolana no les importe a Maduro y a su grupo. Pero les importa más hoy (como hace año y medio) las de tipo personal que les restringe a los funcionarios del régimen, familiares, socios y testaferros moverse y mover sus dineros mal habidos por el mundo.

Es una jugada arriesgada, como fue la de Maduro el año pasado y aquí lo tenemos, dudando en si volver o no a Barbados. Si van sus representantes lo harán en condiciones de debilidad (por primera vez), y si no van las sanciones europeas son casi inevitables y eso va a tener consecuencias en la estructura que lo sostiene.

Tanto así, que hace dos semanas Jorge Rodríguez colocó como condición sine qua non para proseguir con el dialogo en Barbados que se levantaran las sanciones. Los representantes de la Unión Europeaamenazaron con seguir el ejemplo de Washington y aplicar las suyas. Rodríguez y los demás representantes de Maduro siguieron en la mesa.

Por su parte, la administración Trump ha decidido meterle más presión al asunto anunciando por medio de la nueva Orden Ejecutiva que no solo no tiene ninguna intención de levantarlas, sino que además va a aplicar más. De paso, sus voceros, de John Bolton aElliott Abrams (sin que haya contracción entre ninguno), dejan claro que mientras Maduro siga en el poder no las van a quitar.

Previamente (y no por coincidencia) el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos incluye en la lista de los más buscados a Tareck el Aissamiexvicepresidente y cercano aliado de Nicolás Maduro.

Es el método Trump de negociación. Tengo el poder y tú vas a tener que aceptar mis condiciones.

Porque no se nos olvide eso: Trump y equipo están abiertos a negociar con el chavismo y los jefes militares venezolanos, pero con sus condiciones.

Es una jugada arriesgada, como fue la de Maduro el año pasado y aquí lo tenemos, dudando en si volver o no a Barbados. Si van sus representantes lo harán en condiciones de debilidad (por primera vez), y si no van las sanciones europeas son casi inevitables y eso va a tener consecuencias en la estructura que lo sostiene.

Tanto así, que hace dos semanas Jorge Rodríguez colocó como condición sine qua non para proseguir con el dialogo en Barbados que se levantaran las sanciones. Los representantes de la Unión Europeaamenazaron con seguir el ejemplo de Washington y aplicar las suyas. Rodríguez y los demás representantes de Maduro siguieron en la mesa.

Por su parte, la administración Trump ha decidido meterle más presión al asunto anunciando por medio de la nueva Orden Ejecutiva que no solo no tiene ninguna intención de levantarlas, sino que además va a aplicar más. De paso, sus voceros, de John Bolton aElliott Abrams (sin que haya contracción entre ninguno), dejan claro que mientras Maduro siga en el poder no las van a quitar.

Previamente (y no por coincidencia) el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos incluye en la lista de los más buscados a Tareck el Aissamiexvicepresidente y cercano aliado de Nicolás Maduro.

Es el método Trump de negociación. Tengo el poder y tú vas a tener que aceptar mis condiciones.

Porque no se nos olvide eso: Trump y equipo están abiertos a negociar con el chavismo y los jefes militares venezolanos, pero con sus condiciones.

Es una jugada arriesgada, como fue la de Maduro el año pasado y aquí lo tenemos, dudando en si volver o no a Barbados. Si van sus representantes lo harán en condiciones de debilidad (por primera vez), y si no van las sanciones europeas son casi inevitables y eso va a tener consecuencias en la estructura que lo sostiene.

Tomado de Al navio

#OPINIÓN @AnibalSanchez Guaidó iguala en empatía, un 49% evalúa como positiva su gestión

Aníbal Sánchez “Guaido iguala en empatía” Un 49,7% evalúa cómo positiva su gestión. 

Las mediciones de opinión pública son siempre una herramienta valedera para la Planificación aunque en Venezuela se le de la connotación de instrumento propagandístico, de ahí que nos demos el trabajo Mes a Mes de analizar sus datos y resultados, como es el caso del Monitor de Datanalisis del mes de Agosto “que refleja en 93,4% la evaluación negativa sobre la percepción de la Situación General del País” a simple vista muy alto pero en Febrero de este año llegó al 97%.-

Al indagar sobre el disgregado para la misma interrogante en sector “Muy Mala” se ubica el 61% y en “Mala” el 26%, explicó en sus redes sociales el Analista y Consultor Electoral Aníbal Sánchez. En el caso de los principales problemas que ‘aquejan a la población’ el Alto Costo / o Inflación con 37,8% denota un aumento de casi 10. en el mismo intervalo de tiempo; y curiosamente el desabastecimiento de Alimentos en la lista de problemas desciende a 5,8% ubicándose al nivel de la Corrupción; siendo la Crisis Económica el segundo ítems con 12,7%. 

“Los problemas políticos son desplazados por los Económicos y Sociales” reforzando nuestra tesis, del hambre como mecanismo de desmovilización. En el estudio de Datanalisis que cerró el 29 de Julio el renglón de Alto Costó de Vida obtuvo un 72% de menciones; y en el disgregado por sexo, edad y nivel socio económico no denota diferencia significativa. 

Esto no exonera al Gobierno Nacional, un 54,4% lo responsabiliza de la crisis, y otro 11,2% a sus ministros. El mismo Maduro obtiene las primeras menciones en responsabilidad con Alto Costo 59,9%; Crisis Económica 58,4%; Corrupción 70,6%. “En General 85,1% evalúa cómo Negativa su Gestión” entre el 12,9% que lo evalúa positivamente está el 77% del auto definido chavista, y un de su base de apoyo 52% sería mayor de los 53 años de edad.

Al revisar la aprobación de Gestion en pro del bienestar del pueblo el presidente de la Asamblea Nacional, Guaido iguala entre los que perciben como positiva (49,7%) y negativa (46,9%) lo que significa un aumento de 10. desde inicio de la operación libertad. Entre los que perciben positiva no hay diferenciación marcada por edad, siendo entre 18-23 años la mayor; pero por sexo los hombres superan en 6. a las mujeres.- 

Un 79,7% de los consultados perciben la situación económica como “peor” con respecto al año anterior, y 67,8% son de la opinión que la situación ‘negativa’ se podría mantener en los próximos meses. Las instituciones al igual que el liderazgo ‘oficialista’ tienen en resumen una evaluación negativa cercana al 80% en el caso de el Consejo Nacional Electoral es de 83,2%. 

En paralelo el conflicto ‘político’ se sostiene un 58,8% cree que la persecución a los Diputados, obedece a una persecución política. El sector que estaría en desacuerdo con un proceso de Negociación Gobierno-Oposición llegaría al 29,9%, a un 15,9% le  es indiferente y 50,5% estaría de acuerdo.-  

Entre los condicionantes para una negociación, el lograr unas elecciones presidenciales en el 2019 obtiene el 55% de las preferencias “pero debemos estar conscientes de las limitaciones técnicas” el 32,1% cree pertinente un cambio de rectores de el CNE y 15,7% el levantamiento de las sanciones.- 

De concretarse un escenario electoral presidencial el 81,6% manifiesta que participaría, y la intención de voto por Guaido en unas abiertas estaría sobre 35% el de Maduro cerca del 7% y un 32% manifiesta que aún no estaría decidido. Pero en el escenario polarizado Guaido llega al 82,5% y Maduro 17,5%._ 

#OPINIÓN “Adiós, Señor Presidente” por Antonio José Monagas @AJMonagas

Aun cuando el título de la presente disertación podría leerse sin otra interpretación que la que en principio se infiere, dada la aguda crisis de gobernabilidad y gobernanza que padece Venezuela, la idea no está tampoco desvinculada de dicha realidad. Aunque la misma se ha recogido del libro que, en 1985, escribiera el reconocido y recordado economista, Dr. Carlos Matus quien además fungiera como Presidente del Banco Central de Chile y Ministro de Economía durante el gobierno del presidente chileno Salvador Allende.

Sin embargo, vale la digresión alrededor del propósito que recoge el pensamiento de Matus cuando dedica su obra a cuestionar la gestión de gobierno de cualquier país que se califique “democrático” la cual si bien puede identificar la realidad de alguna nación ubicada en cualquier ámbito del mundo, igualmente puede semejar la situación de la actual Venezuela. Sobre todo, como resultado de la seria crisis de Estado que la tiene atrapada entre contingencias suscitadas por la arbitrariedad, el resentimiento de sus gobernantes y equivocados criterios reñidos con leyes establecidas y convenios refrendados por la República venezolana. Incluso, con principios constitucionales y valores superiores de su ordenamiento jurídico.

El hecho de traer a colación tan interesante ejercicio intelectual elaborado por quien luego entregó a la universidad autónoma venezolana su mejor esfuerzo académico, toda vez que el exilio determinó que Venezuela sería el lugar donde disfrutó el ocaso de su vida, debe ser concluyente en cuanto a lo que ocurre en medio de la cuestionada gestión de gobierno venezolano.

En principio, los problemas que en la actualidad azotan a Venezuela son los mismos que enfoca Matus a lo largo de su obra. No obstante, lo pertinente de la presente referencia es notar que no siempre, la decisión electoral asumida por el pueblo al momento de escoger al líder de la política nacional, o sea al presidente de la República, es la mejor fundamentada. Aquello que reza de que “un pueblo se da el gobierno que merece”, podría ser de exacta certeza desde la ironía. Pero revisado el problema desde una perspectiva politológica, no es así. Más, cuando en medio de dicha situación se establecen variables de razón cultural, emocional y financiera que tienden a replantear las realidades con base en consideraciones ajustadas a la verdad de la crisis en curso.

Pero más allá de lo que esta reflexión pudiera incitar, está todo lo que configura planes de gobierno soportados en vinculaciones de agregados que para nada y por nada son capaces de coadyuvar con el establecimiento de promesas dictadas en momentos electorales. O al menos, de programas gubernamentales traducidos de ambientes críticos. Vale en este punto aludir a una praxis de gobierno estructurada sobre condiciones de precariedad profesional. Es decir, fundamentadas en lo que representa “lealtades” que en el fondo resultan amañadas o viciadas por viscerales y deformados intereses.

En el conjunto de lo que estos problemas han significado para el devenir de un país, no hay duda del daño que los mismos generan a lo largo del curso de acontecimientos y decisiones, además insuficientemente encauzadas. Vale denotar lo que estas realidades signaron a Venezuela toda vez que su gobierno, apostando a nimiedades funcionales, tanto como a exageraciones estructurales, cayó en la desgracia protagonizada por la mediocridad de sus gobernantes, en todos los niveles de su estructura administrativa.

Hoy, luego de dos décadas de gobierno, los resultados son catastróficos. Tanto que los errores se convirtieron en castigo político para una población que incultamente  se aferró ilusamente a apoyar un gobierno por el sólo hecho que representaba la verticalidad de un uniforme que, desde un principio, se sabía que lo irrespetaría hasta sus últimas consecuencias. Y en efecto, así se dio.

Actualmente, Venezuela pasó al último lugar en todos los índices que hablan de desarrollo, progreso, transparencia administrativa, inflación económica y democracia. Pudiera decirse que Venezuela dejó de existir. Ahora es otro país lejano que una vez sirvió de ejemplo o referente internacional. Por eso, cabe clamar a los cuatro vientos lo que hoy reclama el pueblo en la calle. Aunque también, vale decir, aludiendo primordialmente al ideario de Calos Matus Romo, “Adiós, Señor Presidente”.