#OPINIÓN Periodista @SebastianaSin Barráez: Arrecian las presiones internas en la Fuerza Armada

 

Sebastiana Barráez

@SebastianaSin

Un escenario nuevo se ha ido configurado al interior de la Fuerza Armada. Arrecian las presiones internas. Por una parte, los oficiales y tropa que solo están a la expectativa. Por otro, la de aquellos oficiales comprometidos en actos de corrupción. También los responsables en delitos contra los derechos humanos. Otros que desesperados han tratado de optar por la conspiración. Y un pequeño grupo, en realidad muy pequeño, de oficiales de alto grado que alegan la necesidad de defender la patria como sinónimo de Gobierno. Y finalmente, los que quieren huir. No hay capacidad de organización en ninguno de ellos.

Si hay algo completamente claro es que el compromiso que surge de la lealtad, no existe o por lo menos no abunda en la institución castrense. Quedó demostrado en el cacareado pronunciamiento que hicieron los jefes de las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI), carente de personal subalterno.

Muchas advertencias hicimos de las consecuencias que traía la situación económica en los cuarteles;  la escasez de alimentos y medicamentos impacta a la familiar militar de manera muy dramática. “Los soldados, los sargentos, los oficiales están resteados pero a favor de que esto cambie –me comenta un alto oficial.- El Alto Mando hace rato que olvidó la preocupación por los problemas del personal subalterno en sus diferentes grados”.

El caso de las bajas y las deserciones es alarmante.  “Ahorita –expresa un oficial con cierto desaliento- a quien no acate las órdenes le abren un procedimiento judicial para meterlos presos. Ya ni siquiera se cumple el Reglamento de Castigo Disciplinario”.

A ello se le suma que  hay mucho general sin tropa, mucho militar en la Administración Pública, que son los más inclinados a defender sus propios intereses.

Un hecho que conmovió a la gran mayoría de los integrantes en la Fuerza Armada fue que desde septiembre hasta noviembre, a través del Banco de la Fuerza armada (BANFANB), se hicieron mega jornadas de créditos para todo el personal militar y civil, se flexibilizaron los requisitos para  aprobación de crédito y se abultaron los montos de préstamo, hasta 250 mil bolívares nuevos. A todos les dijeron que los créditos estaban aprobados y que en un lapso de 15 días les depositaban, pero eso no ocurrió. En diciembre solo les depositaron a los Generales. “Muchos nos endeudamos –me confiesa un coronel de la Guardia Nacional Bolivariana- pensando en ese dinero, que nunca llegó”.

Pero se cree que a consecuencia del alzamiento de los sargentos de la GNB en Cotiza, fue que comenzaron los depósitos del dinero prometido en diciembre. “Es solo para comprar lealtad –insiste el coronel-. La gente no es tonta. ¿Quién conspira más? ¿El Alto Mando que juega con la necesidad del personal subalterno, militar y civil, o el subalterno que alza su voz porque no aguanta la realidad que está viviendo? Piden lealtad y ellos de la manera más descarada no son leales con el personal”.

 La fractura de los pilares

La imposición de la Asamblea Nacional Constituyente significó un duro golpe para la institución castrense. Desde el Gobierno privó la soberbia, no se quiso oír a la mayoría de la Fuerza Armada, que manifestó molestia ante la convocatoria a una Constituyente sin previamente consultar al pueblo venezolano.

Triunfó la tesis, impusieron la ANC, pero a un costo muy alto para la FANB. Fue como un punto de quiebre, que desbordó la disciplina, ubicó a la subordinación a estar condicionada al superior que mejor le parezca, pero el pilar más golpeado fue el de la obediencia. ¿Cómo ser leal ante una situación así? No basta la voluntad, sino hay condiciones para ello.

Veamos algunos casos. ¿Puede ser leal aquel subalterno que ha sido amenazado por alguna sospecha? ¿Va a demostrar lealtad aquel militar a quien le han irrespetado, incluso su privacidad? ¿Es posible ser leal cuando se ve el poder de las mafias de militares incrustadas en diversas áreas de la vida nacional? ¿Va a manifestar lealtad sincera, quien afectado por la brutal crisis, ve a su superior con groseras demostraciones de riqueza? ¿Está dispuesto un anímicamente un militar a inmolarse por el Gobierno de turno, cuando sabe que los altos jefes militares tienen a sus familias fuera del país?

Todo evidencia que en la Fuerza Armada prevén más pronunciamientos militares, no solo de oficiales retirados, sino activos. Es por ello que ahora han aparecido gran cantidad de oficiales cubanos en las dependencias militares, interrogando oficiales, planificando estrategias, dando órdenes, regañando generales y escogiendo a quienes van a ser sancionados. En el Ejército seda como un hecho que el ex comandante del Ejército, MG Juan García Toussaint, será detenido en cualquier momento por sospechas de conspiración que siguen como una sombra sobre él.

A eso se le suma la desincorporación de oficiales, enviados a sus casas, que están bajo sospecha de hacer pronunciamientos contra Nicolás Maduro o a favor de un gobierno interino.

En este momento se libra una lucha por cuotas de poder, por el control de puestos, cargos, parcelas, etc. Oficiales que han cometido delitos o se han involucrado en actos deshonrosos con la participación de sus subalternos. A ello se debe la progresiva pérdida de moral. “Yo lo hice, porque mi jefe también lo hace”, es la explicación más simple.

No es casual que haya crecido, de manera sustancial, el número de militares involucrados en delitos de extorsión, sicariato, atracos, robos de armas, asesinatos, narcotráfico, etc.

“El Ministro de la Defensa –confiesa un general de la Aviación- está en su área de confort y eso lo manifiesta el resto del generalato. Eso nos traerá consecuencias muy lamentables para todos”.

“Él, mi general Padrino, -expresa en voz alta un sargento mayor de tercero- no me representa a mí, más allá de que yo le tengo respeto como superior, pero no ha sabido ser un buen jefe, él sabe las necesidades que estamos pasando, sabe lo que usted misma ha señalado y que todos aquí sabemos en la frontera qué hacen los colectivos, la guerrilla y los delincuentes de FAES (Fuerzas de Acciones Especiales), entonces los sinvergüenzas son reconocidos como leales y a quienes decimos algo nos llaman conspiradores, pues seré un conspirador y más temprano que tarde rescataremos los valores perdidos, y si puedo contribuir a ello, pues lo haré con el bando que sea”.

Un capitán del Ejército, que dos veces ha sido sometido a interrogatorios por murmurar, asegura que “el gobierno con quien sí cuenta es con los grupos de malandros, pranes, colectivos, guerrilleros, paramilitares, adscritos al PSUV y a los organismos policiales y Guardia Nacional, como fuerza de choque dentro de los Planes de Defensa de la Nación”.

#REPORTAJE La UCAB presentó programa de emergencia humanitaria a partir de los estudios de la pobreza de ENCOVI

Leyenda de Foto: Anitza Freites, coordinadora de la Encovi en la presentación en el aula magna / FOTO: Manuel Sardá

28 de febrero de 2019

Actuar de inmediato para revertir la pobreza. Esa es la premisa con la que, a 30 años del llamado “Caracazo” o estallido social de 1989, este 27 de febrero la Universidad Católica Andrés Bello llevó a cabo el foro “ENCOVI y Plan País. Reconstrucción Social de Venezuela”, en el cual los representantes del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB presentaron algunos indicadores destacados de la Encuesta de Condiciones de Vida 2018 y dieron a conocer detalles del programa de emergencia que proponen -en el marco del Plan País anunciado por el parlamento- para atender a la población más vulnerable.

El evento, realizado en el Aula Magna de la universidad, estuvo encabezado por el rector, Francisco José Virtuoso; el diputado, Juan Andrés Mejía; la coordinadora de la ENCOVI, Anitza Freitez; y el sociólogo e investigador, Luis Pedro España.

Durante la apertura del foro, Francisco Virtuoso indicó que es urgente “crear condiciones sociales adecuadas para las grandes mayorías del pueblo venezolano, que hoy está sumido en condiciones de emergencia humanitaria”. Señaló que proyectos como la ENCOVI son un ejemplo del esfuerzo de la academia por “investigar a profundidad el drama social que padecemos”.

“Queremos brindar desde los datos y aprendizajes de ENCOVI aquellos elementos estructurales que nos permitan enfocar adecuadamente los esfuerzos de la ayuda humanitaria, los programas de protección social y los lineamientos de política social a largo plazo”, dijo el sacerdote jesuita.

En ese sentido, la directora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB y coordinadora de la ENCOVI, Anitza Freitez, afirmó que los resultados más recientes de la encuesta confirman la profundización del deterioro social.

Advirtió que “en los últimos tres años la pobreza multidimensional creció 10 puntos y en 2018 alcanzó a la mitad de los hogares (51%), mientras 80% de los hogares presenta riesgo de inseguridad alimentaria, debido a que 90% de la población no tiene ingresos suficientes para comprar alimentos”.

Comentó,además, que se ha producido un incremento en la mortalidad infantil y una reducción de la esperanza de vida al nacer.

“Nuestros estudios estiman que entre 2017 y 2019 el volumen de muertes infantiles a causa de la crisis alcanzará 20.000 fallecimientos en menores de un año. Venezuela también perdió 3,5 años en la esperanza de vida al nacer, algo asociado a las condiciones de desarrollo y bienestar de la población. Solamente los países de la federación rusa durante la crisis de disolución de la Unión Soviética  o Camboya luego de la guerra tuvieron una situación similar, lo que indica cuan grave es la situación”.

Freitez  sostuvo que cualquier plan de atención debe focalizarse adecuadamente para atender a los sectores más urgidos.   Puso como ejemplo la pobreza, que se está haciendo más amplia y severa dependiendo de la región del país. Indicó que mientras en la Gran Caracas el 33,8% de la población es pobre (399 mil hogares) en ciudades pequeñas esta situación alcanza al 75% de los habitantes (más de un millón de hogares).

“Hay que municipalizar los programas sociales para poder llegar en cada región a quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad social, es decir, a los que están expuestos a mayores riesgos en su bienestar por falta de respuesta del Estado”.

Del apoyo monetario focalizado a la alimentación escolar: algunas prioridades

Para hacer frente a estos duros indicadores, los investigadores de la Universidad Católica Andrés Bello propusieron un programa de acción -que será incluido dentro del Plan País del parlamento- cuya primera fase, llamada de emergencia, está concebida para desarrollarse durante un lapso de nueve meses a un año y va dirigida especialmente a atender a los sectores más vulnerables.

Según explicó Luis Pedro España, el plan contempla otorgar un subsidio monetario directo a 51% de la población durante tres meses (unos 3,9 millones de hogares) para garantizar su acceso a alimentos y medicinas.

Apuntó que la ayuda estaría focalizada geográficamente. Es decir, la recibirían 75% de los hogares de las ciudades pequeñas, 46,3% de los hogares de las ciudades medianas y 40,6% de los hogares de las ciudades medianas.

“La idea es otorgar el subsidio por unos 90 días, para luego reducir la entrega de este apoyo a 30% de la población a medida que la economía se vaya reactivando”.

Otra estrategia es la activación de un programa de alimentación escolar para atraer y retener a los niños y adolescentes en el sistema educativo, el cual alcanzaría a unos 2 millones de infantes y a unos 586 mil adolescentes de hogares pobres.

El plan también incluye la atención médica y nutricional a unos 800 mil niños menores de cinco años y unas 232 mil mujeres embarazadas en riesgo o situación de desnutrición, utilizando la escuela como centro de política social comunitaria y, también, en función de la distribución geográfica de la población más pobre.

Durante la fase de emergencia, el plan propone generar 981 mil empleos y otorgar pensiones universales a 633 mil adultos mayores que, actualmente, están fuera de la seguridad social.

Luis Pedro España estima que el costo de este programa estaría ubicado en unos 8.000 millones de dólares, monto que podría conseguirse a través de financiamiento internacional.

“Nosotros como académicos estudiamos la pobreza para enfrentarla y superarla. Pero para resolver esta crisis no solo se necesita conocer sus  dimensiones. También hace falta voluntad política y hoy por primera vez creemos que, con el Plan País, hay voluntad política para lograr un cambio que permita a la sociedad venezolana recuperar la cotidianidad y superar la tragedia”.

El diputado Juan Andrés Mejía, presidente de la comisión que promueve el Plan País, celebró el aporte de la UCAB a través de la ENCOVI y ratificó el compromiso de la Asamblea Nacional de poner en marcha el proyecto, en consenso con otros sectores políticos y productivos.

“A 30 años del Caracazo, los problemas sociales se han profundizado. Venezuela es como un paciente que prácticamente está a punto de fallecer, por lo que nuestro primer trabajo debe ser atenderlo, salvarle la vida. Por eso la primera fase del Plan País está enfocada en los sectores más vulnerables. No solo nos estamos preparando para el cese de la usurpación sino que estamos trabajando para mejorar la situación de la gente”.

Tomado de El Ucabista

Fotos: Manuel Sardá