#OPINIÓN El Rumor y la Incertidumbre por el Sociólogo Ender Arenas @RojasYArenas


RUMORES

La noche del domingo fue una noche espesa. A eso de las diez me llama un amigo y me dice: “No apagues el teléfono, porque esta noche es la vaina”. Me quedé intranquilo porque, para nosotros, la palabra “vaina” es como la palabra “algo”, en ambas cabe cualquier cosa que se nos ocurra. No sabía si dormir o quedarme despierto esperando que pasara “la vaina”.

Recibí tres llamadas más. La de las doce, fue para advertirme sobre el movimiento de tanques en Cúcuta y añadir que había llegado la hora que Duque ya lo había anunciado. Me desperté atolondrado, abrí el whats App y efectivamente había una especie de carrusel de tanques dando vueltecitas en una placita en Cúcuta. La de la una de la madrugada, era para decirme que los cinco mil hombres de Bolton se aprestan a desembarcar por aire, tierra y mar en Venezuela, pero estaban esperando la orden del “comando Sur”, y agregaba, el que me llamó: “No apagues el celular, porque de esta noche no pasa”.

La última llamada fue de mi hija preguntándome si tenía que llevar a su hija al colegio “porque la cosa esta movida” y como quien no quiere la cosa me advertía que: “No apagues el celular porque dicen que esta noche Maduro se va”

El  lunes la gente me llamaba para decirme “Mira no pasó nada, no pasa nada”. Esa es la función del rumor: crear la sensación de que, después de todo,  al final de todo, “no pasa nada” y que la gente vuelva a llenarse de desesperanza y cuestionar a los que solo unas horas antes eran sus líderes y se haga presa de la incertidumbre, ese reino en el que el país está metido desde hace ya mucho tiempo y que hace que nadie pueda calcular, cuantificar y medir el futuro.

La incertidumbre es lo que une a los venezolanos, en alguna parte le lei esta expresión a Barrera Tyszka que es de verdad bastante cierta. El venezolano angustiado de hoy busca alivio a esta enganchándose al rumor que le crea esperanza, así, vemos muchas veces, que el que lo esparce tiene 20 seguidores, pero tiene un millón de retuits.

Uno de los dramas más grandes que hoy vivimos es que en  medio de esta situación es que no hay posibilidad de calcular nada ni la acción a futuro de nadie. Por ejemplo, uno ve a la cúpula militar dirigida por Padrino López, todo empastelado desde el hombro hasta la cintura de medallas ganadas en ninguna parte y uno se dice para sus adentro: “Caramba como si ya uno no los conociera. Hasta cuando les durara esa pose?”. Y eso ocurre con todos los personeros oficialistas. La gente, incluyendo a sus seguidores, se relaciona con todo el andamiaje gubernamental chavista negativamente, porque lo único que  inspiran es desconfianza.

La incertidumbre es intolerable. La gente no puede ser  calculada porque su imprevisibilidad es irreductible, por eso llama la atención lo que se lee en la prensa española de que todo lo que ha venido ocurriendo desde el 10 de enero en el país es el frio juego de ajedrez, calculado, medido, cuantificado y planificado por Leopoldo López, Julio Borges y Antonio Ledezma ( EL País y El Mundo), lo que significaría que reiteremos una vez más la mayor perversión chavista: convertir a los venezolanos en objetos inertes, en naturaleza muerta, en simple masa de maniobra.

El viejo liderazgo ha fracasado una y otra vez en estos veinte años, porque siempre tuvo esta creencia sobre la gente. Pero ésta cambio, y ese liderazgo jamás se enteró. El caso es que la gente (el coro) se ha vuelto protagonista. El merito de Guaidó es que ha construido un puente de confianza con la gente, en la procura de conformar un nuevo “nosotros”, y todos esperamos que ese vínculo que Guaidó lo ha convertido en casi una relación interpersonal no se rompa.

Porque es posible que ni las simpatías internacionales que derivan en sanciones financieras y diplomáticas, ni la ONU, la OEA, la UE, el BID, BM, FMI, que son realmente importantes, no tumben dictaduras, pero la gente devenida en actor en sujeto y protagonista si pueden producir un cambio que redunde en la recuperación y consolidación de la  democracia.

 

Un comentario en “#OPINIÓN El Rumor y la Incertidumbre por el Sociólogo Ender Arenas @RojasYArenas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s