#OPINIÓN ¡Viva la traición! por Sociólogo Ender Arenas @RojasYArenas

El gobierno chavista, mucho antes de este otro gobierno chavista, el de Maduro, fue un eficiente locutor para introducir, dentro del lenguaje cotidiano: expresiones, consignas, apodos y hasta chufletas, como diría mi abuela. Y eso era así, porque quien tenía la palabra, quien fungió como el locutor más autorizado para hablar – y quien negaba la palabra a otros- Chávez, era prodigo en usarlas y ponerlas en la lengua de casi todo el país.

De esa manera la lengua popular se lleno de “escuálidos”, “apátridas” y “antipatriotas”, “lacayos del imperio”, “disociados”, “asesinos”, “victoria de m…”, “magistrados de m…”, “oposición de m…” (Toda una gramática escatológica que era justificada porque García Márquez las había escrito en sus novelas, Jorge Rodríguez dice, y que producía las carcajadas de los que escuchaban las largas cadenas de Chávez). Una vez muerto Chávez esas palabras fueron languideciendo, porque quien ahora las dice no tiene la fuerza para convertirlas en consignas e insultos, por ejemplo, “pelucón”, “los pelucones”,  y porque rápidamente esas palabras empezaron a caracterizar a quien las usa como fuerza insultante contra sus enemigos, inclusive las expresiones escatológicas se transmutaron y ahora pasaron  a ser: “este gobierno de m…”, por ejemplo

Ahora el gobierno ha puesto sobre la administración de su poderoso aparato comunicacional la consigna: “leales siempre traidores nunca”, que procuran convertir en un lema dominante, parecido al “Chávez vive, la patria sigue” cuyo impacto ya es mínimo en la sociedad, incluso en el chavista común y corriente y solo es repetido hasta la nausea,  en los eventos, festivos o conmemorativos, de los militares.

Sobre la de “Leales siempre……..” es necesario precisar que las traiciones  a veces, casi siempre, son necesarias en la construcción de grandes cambios en la sociedad. Podemos hacer referencia a muchas traiciones, algunas, de gran trascendencia, por ejemplo, imagínense que Judas no hubiese traicionado a Jesús. Pues bien, dado este dato, yo dudo que hubiese habido crucifixión, sin esta no hubiese habido resurrección y sin esta no hubiese habido cristianismo, sin esta no hubiese habido catolicismo y sin este no hubiese habido iglesia. Por lo demás Judas no tenía nada que hacer, estaba predestinado a ser traidor, mucho antes de que naciera. Pero, bueno, uds perdonaran esta terrible disquisición en un tema en el que no tengo competencias y  del que nunca me he preocupado.

Pero hay muchas otras traiciones más terrenales que han sido fundamentales en la construcción de sociedades, incluso más humanas y justa y por supuesto democráticas, por ejemplo, es imposible pensar en la España democrática, moderna y europea sin la traición del Rey Juan Carlos, educado para ser el continuador del franquismo y que sin embargo una vez llegado al poder lo tiro al pajón, utilizando a dos franquistas que también han sido traidores al dictador Franco: Arias Navarro y Adolfo Suarez. La guinda de la traición para que España inaugurara su democracia, su modernidad y su naturaleza europea fue Felipe Gonzales, cuando fue designado jefe del gobierno y reconoció la monarquía, cuestión esta a la que su partido era un enorme opositor.

Otras grandes traiciones: la de Gorbachov que con la “Perestroika” y el “Glasnost” que sustituyen la narrativa clásica soviética de “paz y seguridad” o la de Den Xiao Ping quien desterró al maoísmo a la tierra donde habita el olvido

Por falta de espacio no continuaremos con este inventario de traidores históricos y heroicos. Les recomiendo el libro de Denis Jeambar y Yves Roucaute: Elogio de la Traición de Gedisa.

La pregunta, ahora, es quién ha traicionado al chavismo-madurismo que hoy reclaman lealtad. Pues bien, es el pueblo quien ha traicionado al chavismo – madurismo. Durante década y media se movilizo sumisamente frente al carisma de Chávez. Pero 20 años de sufrimiento y de perdida en la calidad de vida y de ver un país en ruina es demasiado aun para los cantos de sirena. Sus deseos son de cambio y de negación del régimen. Hoy se mueve para destruir la “legitimidad” de la dictadura y remplazarla por la legitimidad democrática.

El chavismo caerá irremediablemente en un agujero negro en el que desaparecerá por mucho tiempo.

@RojasyArenas